Logopedia en lactancia
- Silvia J. Vilaña García (Silvia V.G)

- 24 ago 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: hace 2 días
El vínculo entre madre y bebé es único y beneficioso para los dos
El vínculo entre madre y bebé es único y profundamente beneficioso para ambos.
Desde Logopedia se puede aportar conocimiento especializado y acompañamiento real en aspectos clave durante una etapa tan delicada como determinante: la del neonato.
Hablamos de:
alimentación
succión
deglución
correcto funcionamiento orofacial y orofaríngeo
respiración
prevención de aspiraciones
La capacidad de alimentarse en el bebé es, en principio, un acto innato. Basta el contacto con el pecho para que, de forma casi mágica, se active el reflejo de succión-deglución respiración. Pero… ¿qué ocurre cuando ese proceso no se da como debería?
Cuando la alimentación no fluye, la Logopedia es clave
Si ese engranaje inicial falla, es imprescindible un abordaje multidisciplinar, y aquí el logopeda ocupamos un lugar fundamental.
Nuestro papel se centra en valorar e intervenir en:
succión
aspiración
estructura orofacial
respiración
coordinación fono-respiratoria
deglución (estructura orofaríngea)
¿Cómo intervenimos desde Logopedia?
A través de una evaluación exhaustiva, se comprueba si el funcionamiento se ajusta a los patrones normativos y, sobre todo, si existe o no riesgo para la salud del bebé, tanto a corto como a largo plazo.
Cuando se detecta alteraciones en la estructura orofacial (labios, lengua, frenillo lingual, paladar duro y blando, úvula o mandíbula) el objetivo será siempre optimizar la funcionalidad, adaptándonos a las características de cada caso.
En determinadas situaciones, puede ser necesario intervenir en el uso adecuado de prótesis u otros apoyos, cuando estas ayudan a suplir funciones ausentes o dificultadas, siempre desde una mirada clínica y respetuosa con el desarrollo del bebé.
Terapia Miofuncional Orofacial (TMO)
Dentro de la Logopedia, es la intervención específica que llevamos a cabo, en coordinación con la familia y con otros profesionales implicados.
No se trata solo de “hacer ejercicios”, sino de educar, guiar y acompañar, entendiendo que el entorno (especialmente los padres) forma parte activa del proceso terapéutico.

Evidencia que respalda la intervención logopédica
En Espacio Logopédico encontramos un artículo de Silvia Romanillos Morales (2020) que refleja claramente el impacto real de la Logopedia en esta etapa tan temprana. En él se citan afirmaciones tan reveladoras como:
“Pastor-Vera et al. (2017) comprobaron cómo la intervención con Terapia Miofuncional (TMO) por parte de logopedas, en algunos casos, evitaba la cirugía. E incluso cuando esta era necesaria, la intervención logopédica mejoraba la succión del bebé.”
Y añade:
“En casos de aspiración y dificultades de succión, la intervención logopédica puede requerir el uso de espesantes y la elección adecuada del método de alimentación: relactador, dedo-jeringa o biberón. Si se opta por este último, se recomienda tetina de flujo lento y el uso del método Kassing.”
En resumen
La Logopedia neonatal no es un complemento, es una intervención sanitaria especializada que:
protege la salud del bebé
favorece una alimentación segura y funcional
previene alteraciones estructurales y funcionales futuras
acompaña a las familias desde el conocimiento y la calma
Porque cuando el inicio es cuidado, el desarrollo tiene más oportunidades.







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