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Evaluación y tratamiento logopédico en trastorno del desarrollo del lenguaje (TDL)

Actualizado: hace 3 días

En la evaluación ya nos hacemos una idea de muchas características de interés para la posible intervención.

Cómo trabajo en Logopedia: mi enfoque profesional


Tras cada evaluación y diagnóstico (algo que, como profesional y persona, requiere rigor, paciencia y sensibilidad), creo un cuadro de intervención personalizado.

Digo “cuadro” porque no se trata solo de listar actividades: organizo los objetivos por prioridades, a corto, medio y largo plazo, para que cada paso tenga sentido y funcionalidad en la vida de la persona.

Durante la evaluación utilizo test, screenings, baterías y herramientas especializadas, según cada caso y necesidad, para identificar los aspectos que requieren intervención. Esto me permite diseñar un plan adaptado, realista y eficaz, siempre centrado en la persona y su día a día.


Mi enfoque: funcionalidad y respeto por los tiempos

Cada actividad que propongo respeta los tiempos y el ritmo de cada persona.

La intervención tiene como objetivo rehabilitar, habilitar o reeducar, siempre enfocándome en que los logros sean funcionales y transferibles a la vida cotidiana.

Sé que a veces surgen dudas sobre cómo se desarrolla la intervención: por eso siempre explico el proceso y los objetivos a los familiares o pacientes, de manera clara y transparente.

Considero que informar es parte de mi trabajo.


Individual o grupal: cada caso es único

En mi práctica, tengo en cuenta que la intervención grupal e individual son diferentes: el tiempo de atención y las actividades se adaptan a cada modalidad. Por eso, tras evaluar y diagnosticar, soy yo quien marca los pasos a seguir, priorizando siempre lo que mejor sirva a la persona.


Cómo son mis sesiones

Me gusta que mis sesiones sean dinámicas, motivadoras y adaptadas a cada edad:

  • Con niños pequeños, incluyo juego y diversión, porque aprender así es más natural y efectivo.

  • Con adolescentes y adultos, trabajo con actividades de interés personal, siempre adaptadas a objetivos logopédicos concretos.


Cuando recibo un niño de 3 años con un posible Retraso del Lenguaje (RL), mi intervención se centra en los procesos lingüísticos afectados, y gracias a reevaluaciones periódicas, puedo valorar la evolución y ajustar objetivos:

  • Si hay mejoría: continuamos hasta cumplir los objetivos, reevaluando regularmente.

  • Si no hay mejora: se considera un posible Trastorno del Desarrollo del Lenguaje (TDL).

  • Si a los 5 años persiste la dificultad: se podrá confirmar diagnóstico de TDL, siempre individualizando según cada caso.


Mi compromiso contigo

Como logopeda, mi prioridad es la funcionalidad, la evidencia y el bienestar de cada persona que acompaño. Cada sesión, cada evaluación y cada informe reflejan mi formación, experiencia y dedicación. Y siempre busco que los familiares y pacientes comprendan el proceso, para que juntos podamos lograr resultados duraderos.

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Silvia J. Vilaña García

Logopeda

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